La ONU exige a Israel restablecer el acceso de ayuda humanitaria a la Franja de Gaza –
António Guterres advierte que el bloqueo a la ayuda acelera el colapso humanitario en Palestina.
El secretario general de las Naciones Unidas, António Guterres, instó este viernes al gobierno de Israel a dar marcha atrás en su disposición de prohibir la entrada de diversas organizaciones humanitarias internacionales a la Franja de Gaza.
A través de un comunicado oficial emitido por su portavoz, Stéphane Dujarric, el jefe de la ONU enfatizó que estas entidades son pilares fundamentales para las operaciones de socorro y que su exclusión pone en grave peligro la estabilidad alcanzada durante el cese al fuego, amenazando con profundizar la crisis de supervivencia de la población civil palestina.
La medida, confirmada por Israel el pasado jueves, afecta a 37 organizaciones no gubernamentales (ONG) que se negaron a entregar los padrones de su personal palestino a las autoridades gubernamentales. Entre las entidades vetadas figuran actores críticos como Médicos Sin Fronteras (MSF), que mantiene un despliegue de 1,200 colaboradores en la región, así como el Consejo Noruego para los Refugiados, World Vision International, CARE y Oxfam.
Estas organizaciones han recibido la orden de interrumpir sus labores antes del 1 de marzo, bajo el argumento israelí de que las nuevas normativas buscan impedir el apoyo a grupos terroristas, mientras que las ONG sostienen que dichas exigencias vulneran su independencia y el derecho internacional.
La prohibición se produce en medio de una frágil tregua que rige desde octubre pasado, tras la guerra iniciada por el ataque de Hamás en suelo israelí el 7 de octubre de 2023. El impacto del conflicto ha sido devastador para la zona; según registros de las autoridades de Gaza hasta noviembre de 2025, la cifra de fallecidos supera las 70,000 personas desde el estallido de las hostilidades.
En este escenario, la ONU advierte que retirar el soporte técnico y médico de las organizaciones internacionales solo acelerará el colapso de una infraestructura social ya debilitada por los enfrentamientos.
